Conservando 13 especies de anfibios en Serranía de los Paraguas
La Fundación Calima lidera un proyecto que busca contribuir con la conservación de las especies de anfibios en Colombia, con el respaldo del CEPF. Capacitaciones, eventos artísticos y charlas educativas son algunas de las actividades que ha realizado con ese fin en los municipios de El Cairo, El Dovio y Versalles.

Los anfibios—ranas, salamandras y cecilias—son el grupo de vertebrados más amenazado, con casi dos de cada cinco (41%) especies en riesgo de extinción. Colombia alberga el segundo mayor número de especies de anfibios en el mundo, después de Brasil, lamentablemente. Además, ocupa el primer lugar en cuanto a número en peligro de extinción.
Muchas de estas especies en riesgo habitan Áreas Clave para la Biodiversidad (KBA) lugares especiales que son fundamentales para la supervivencia de la vida silvestre. Una de las más importantes es la Serranía de los Paraguas, una cadena montañosa que alberga cerca de 100 especies de anfibios. De ellas, 32 están amenazadas: diez se encuentran en la categoría de En Peligro (EN); 15, En Peligro Crítico (CR); y siete, En Vulnerable (VU).
Acción a favor de las especies de anfibios
Los anfibios enfrentan amenazas crecientes como la pérdida de hábitat, el cambio climático y una falta general de conciencia. Debido a esto y a la importancia global de esta región, la Fundación Calima viene trabajando para proteger estas especies de anfibios y sus hábitats.
Para contribuir con la conservación de la biodiversidad en Colombia, la organización lidera el proyecto ‘Conservando 13 especies de anfibios amenazados en la Serranía de los Paraguas de Colombia’.
La iniciativa cuenta con el apoyo del Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF), el Equipo Regional de Implementación (RIT) del Hotspot Andes Tropicales. Este está conformado por Profonanpe en Perú, el Fondo Patrimonio Natural en Colombia, ACEAA en Bolivia y Futuro Latinoamericano en Ecuador.

Capacitaciones con enfoque de género en conservación
Entre las acciones realizadas, la Fundación Calima ha ofrecido tres sesiones de capacitación para alrededor de 40 personas, al menos 20 de ellas mujeres. A través de estas actividades, ha enseñado a personas locales a monitorear anfibios, con un enfoque especial en la inclusión de más mujeres. Ellas han aportado conocimientos valiosos y nuevas perspectivas al proceso.
También, ha organizado eventos culturales, incluyendo la segunda versión del Festival de las Ranas de los Paraguas. Esta combinó actividades artísticas con charlas educativas, lo que ayudó a que información confiable y pertinente llegue a las 200 personas que recibió.

Resiliencia en la Serranía de los Paraguas
Además de la conservación de hábitats, la Fundación ha estado trabajando en el monitoreo acústico y climático en tres municipios: Versalles y El Cairo, en el Valle del Cauca, y San José del Palmar, en Chocó. Esta acción ha demostrado que la Serranía de los Paraguas es uno de los pocos lugares donde la diversidad de anfibios parece mostrar resiliencia ante amenazas que impulsan su extinción global.
Esto prueba que la colaboración entre comunidades locales, organizaciones financiadoras y enfocadas en la conservación puede ayudar a mitigar la posible extinción de anfibios. Los resultados evidencian que cuando la conservación se convierte en un objetivo común, es posible alcanzar tal objetivo. El siguiente reto es asegurar la continuidad a largo plazo de estos esfuerzos.

Metas en beneficios de las especies de anfibios
Algunas de las metas del proyecto apuntan a reducir las amenazas asociadas a la destrucción del hábitat en un 80 % en mínimo 10 predios. Otras buscan mejorar en un 60 % las capacidades técnicas y científicas en los municipios de El Cairo, El Dovio y Versalles.
Asimismo, se busca aumentar en 25 % la línea base de 200 personas clave en las comunidades que avanzaron en temas sobre la conservación de anfibios. Todo ello en la KBA de la Serranía de los Paraguas.
Acerca del CEPF
El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de la Agencia Francesa de Desarrollo, Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Canadá, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. En los Andes Tropicales, el programa es financiado por el Gobierno de Canadá a través de Asuntos Globales Canadá, con el propósito de fortalecer la sociedad civil en la conservación de la diversidad biológica.
