Conservación del águila real de montaña en Colombia mediante acuerdos comunitarios
Acuerdos de conservación y prácticas productivas sostenibles contribuyeron a reducir amenazas y fortalecer la convivencia entre comunidades y el águila real de montaña.

En Colombia, se implementaron acciones para reducir amenazas que afectan la conservación del águila real de montaña (Spizaetus isidori) en Colombia. La Asociación Calidris, con el apoyo de varias organizaciones, consolidó 14 acuerdos de conservación con propietarios de predios. Estos acuerdos se orientaron a reducir las presiones sobre la especie.
Alianzas para reducir amenazas al águila real de montaña
La conservación del águila real de montaña en Colombia, enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat y conflictos por la depredación de aves de corral.
En este contexto, la Asociación Calidris trabajó en alianza con la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), Parques Nacionales Naturales de Colombia y la Federación Comunitaria para el Ordenamiento y Manejo de las Áreas Protegidas de Risaralda (FECOMAR). En conjunto, establecieron acuerdos con pequeños y medianos propietarios en Risaralda y Valle del Cauca.
Como parte del proceso, se incentivaron acciones de conservación, la adopción de mejores prácticas productivas y la reforestación.
Implementación de prácticas para la conservación
Los acuerdos se centraron en la implementación de Herramientas de Manejo del Paisaje (HMP). Estas incluyeron adecuaciones espaciales como el aislamiento de áreas boscosas y rondas hídricas. Estas acciones facilitaron la conservación del bosque y la conectividad ecológica.
Para reducir el conflicto entre el águila real de montaña y las comunidades, se aplicaron Mejores Prácticas Productivas (MPP). Se adecuaron espacios para aves de corral, estableciendo áreas seguras frente a la depredación.
El camino hacia los acuerdos comunitarios de conservación

© Camilo Mina - Calidris / Visita técnica para realizar implementaciones en un predio aledaño al KBA Parque Nacional Natural Farallones / Cali
Los 14 predios vinculados a los acuerdos de conservación hacen parte de tres Áreas Claves de Conservación (KBA, por sus siglas en inglés). Estas fueron el Parque Nacional Natural Farallones de Cali (Valle del Cauca), La Empalada (Risaralda) y el Parque Nacional Natural Tatamá (Risaralda).
El proceso inició con talleres participativos con propietarios y autoridades ambientales. Participaron 20 personas, entre ellas 9 hombres y 11 mujeres. En estos espacios se abordaron las principales amenazas hacia el águila real de montaña y la necesidad de conservarla. Además, se identificaron las HMP y MPP en los predios.
Posteriormente, se realizaron visitas técnicas a los predios para definir las áreas de intervención. También se formalizaron los 14 acuerdos de conservación orientados a beneficiar el hábitat del águila real de montaña y a contribuir al bienestar y desarrollo sostenible de las familias.
En conjunto, las acciones impactaron 356,6 hectáreas, de las cuales el 60% se destinó a la conservación del bosque.
Acciones en territorios priorizados
En el Parque Nacional Natural Farallones de Cali, se establecieron acuerdos con mujeres propietarias de tres predios. Estos representaron el 26,1% del área total intervenida.
Se realizó siembra de plantas nativas para enriquecer zonas cercanas a rondas hídricas y acondicionamiento de un vivero como mecanismo de reforestación. También se adecuaron espacios para gallinas, reduciendo la depredación por parte del águila.

En La Empalada, se establecieron acuerdos con ocho propietarios en los municipios de Belén de Umbría, Mistrató y Apía. Esta zona representó el 36,2% del área total impactada.
Se fortalecieron prácticas agrícolas y culturales propias del Paisaje Cultural Cafetero, como el cultivo de café diversificado con especies de pancoger y forestales que proporcionan sombra. Asimismo, se adecuaron gallineros para contrarrestar los ataques de rapaces como Spizaetus isidori y se aisló un área de bosque secundario para contribuir a la regeneración pasiva.
En el Parque Nacional Natural Tatamá, se apoyaron tres predios en el municipio de Santuario. Estos representaron el 37,65% del área beneficiada. En dos de ellos se aislaron 2.500 metros lineales para conservación del bosque y mejora de los sistemas productivos asociados a la ganadería.
Adicionalmente, se adecuó un sistema de secado solar para café. Esto incrementó la valorización de subproductos como la producción de abonos orgánicos y la reducción de desechos.
Participación de mujeres en la gestión predial
Durante los talleres de planificación predial, seis mujeres participaron activamente en la identificación de prioridades y en la toma de decisiones relacionadas con el manejo de sus predios. En este proceso, fueron fundamentales sus conocimientos, percepciones y compromiso con la conservación del águila real de montaña en Colombia.
Aunque la mayoría de acuerdos se establecieron con propietarios hombres, en Farallones de Cali destacaron tres mujeres propietarias. Ellas contribuyeron al fortalecimiento de la gestión territorial en esta área estratégica. Cabe resaltar que su experiencia fue clave para el acondicionamiento y manejo sostenible de los espacios destinados a las gallinas, aportando a la economía familiar.
Voces de las comunidades
“Las implementaciones contribuyen a reducir las amenazas para el águila real de montaña al mejorar la convivencia entre las actividades humanas y la presencia de esta especie en el territorio, evitando conflictos que podrían ponerla en riesgo.”
Sara Acosta, beneficiaria en la KBA PNN Farallones de Cali.
“Este proyecto ha aportado al proceso que adelanta el PNN Farallones de Cali, donde se han realizado acuerdos con familias. Esto ha permitido implementar acciones orientadas a la conservación de los ecosistemas presentes en cada predio y al buen vivir, además de dar a conocer la importancia del águila real de montaña y su valor para la conservación junto a las comunidades.
David Castaño, profesional de Relacionamiento Campesino, KBA PNN Farallones de Cali.
“Este proyecto permite que mi finca se beneficie al proteger el bosque y las fuentes de agua, ya que se evita el ingreso del ganado y se conserva el hábitat de los animales silvestres.”
Héctor Ríos, beneficiario en la KBA La Empalada.
El proyecto ‘Conservando el águila andina en Colombia’ fue apoyado por el Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos (CEPF, por sus siglas en inglés). Trabajó en alianza con: Fundación Impulso Verde, Fundación Trópico, Hotspot Andes Tropicales – CEPF, Fondo Patrimonio Natural, Parques Nacionales Naturales de Colombia, Fundación Águilas de Los Andes-FADA, WCS-Colombia, FECOMAR, CARDER, Colectivo Pato Posible y Fundación Farallones. Este esfuerzo fue posible gracias a la participación comunitaria y el liderazgo de mujeres.
El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de la Agencia Francesa de Desarrollo, Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Canadá, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. En los Andes Tropicales, el programa es financiado por el Gobierno de Canadá a través de Asuntos Globales Canadá, con el propósito de fortalecer la sociedad civil en la conservación de la diversidad biológica.
Para más información: Camilo Mina – cmina@calidris.org.co / Arley Lopera – alopera@calidris.org.co
