Las aliadas del mono choro cola amarilla y su compromiso con la biodiversidad en Corosha
En más de diez años, la Asociación Oso Dorado ha conseguido liderar el ecoturismo, el monitoreo de bosques e iniciativas de desarrollo sostenible en al Área de Conservación Privada (ACP) Hierba Buena Allpayacu. El respaldo del CEPF, con fondos de Canadá, ha fortalecido en 2025 la posición de referente nacional en conservación de esta organización peruana de la comunidad de Corosha, Amazonas.

La Comunidad Campesina de Corosha, en el departamento de Amazonas, Perú, conserva bosques montanos que albergan especies únicas pero en peligro. Este es el caso del mono choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda) y el mono nocturno andino (Aotus miconax), ambos endémicos del país.
Para protegerlas, una asociación conformada principalmente por mujeres trabaja muy comprometida con la conservación, en compañía de Yunkawasi. Se trata de la Asociación de Conservación Oso Dorado Hierba Buena Allpayacu, fundada en 2013.
En esta Fase 3-2025 del Fondo de Alianzas para Ecosistemas Críticos (CEPF), Oso Dorado ejecuta el proyecto «Fortalecimiento de iniciativas comunitarias para la protección del hábitat del mono choro de cola amarilla en el Corredor Noreste del Perú». Su iniciativa cuenta con financiamiento del gobierno de Canadá.
Liderazgo femenino para la conservación
El proyecto de Oso Dorado ha permitido que las socias y socios de la organización se capaciten en monitoreo de biodiversidad, vigilancia comunitaria, gestión del ecoturismo y producción artesanal. En consecuencia, no solo participan activamente en la conservación de los bosques montanos sino que diversifican su economía de manera sostenible.
De tal modo, lo que parecía una meta muy lejana ya es una realidad. Su proyecto con el CEPF la ha impulsado a convertirse en una organización autónoma y líder. A la fecha, lidera el ecoturismo, el monitoreo de bosques y las iniciativas de desarrollo sostenible vinculadas al Área de Conservación Privada (ACP) Hierba Buena Allpayacu.
“Este logro nos motiva. Ahora somos nosotras quienes lideramos y tomamos decisiones para proteger nuestro bosque y fauna”, asegura Silvia Valle, actual presidenta de la Asociación.

Artesanías con propósito desde Corosha
Uno de los ejemplos más visibles de este esfuerzo son las artesanías que elaboran en la comunidad, inspiradas en la fauna local. Entre ellas, destacan peluches tejidos a mano del mono choro de cola amarilla, especie en peligro crítico según la Lista Roja de la UICN.
Con mucha dedicación, las socias han mejorado sus productos en calidad y diseño. Su proyecto con el CEPF ha fortalecido sus capacidades de producción y les ha dado la oportunidad de establecer convenios comerciales a largo plazo. De ese modo, sus tejidos llegan hoy a ferias y mercados de todo el país e internacionalmente. Todo esto redunda en ingresos sostenibles para sus familias y la difusión del valor de esta especie emblemática en nuevos espacios.
“Cuando alguien compra nuestros peluches no solo apoya a nuestras familias. También ayuda a que más personas conozcan y valoren a este animal que vive en nuestros bosques”. Así lo señala Saraí Cieza, coordinadora del proyecto y miembro de la organización.

Oso Dorado inspira con liderazgo
La experiencia en Corosha demuestra que, cuando las comunidades gestionan sus propios proyectos, la conservación trasciende los resultados de corto plazo. En su lugar, este tipo de esfuerzos fortalecen la identidad local, y generan lazos de confianza y una conexión profunda con los bosques y las especies que los habitan.
Con el acompañamiento de Yunkawasi, Oso Dorado se ha convertido en un referente nacional en conservación. Actualmente, la asociación recibe visitantes y delegaciones de otras comunidades que buscan aprender de su experiencia.
En conclusión, cuando la conservación nace en la comunidad y se sostiene con alianzas de largo plazo, el liderazgo local la transforma en un proceso vivo y duradero, que puede tener grandes impactos positivos en la biodiversidad y las personas.
Acerca del CEPF
El Fondo de Alianzas para los Ecosistemas Críticos es una iniciativa conjunta de La Agencia Francesa de Desarrollo, Conservación Internacional, la Unión Europea, la Fundación Hans Wilsdorf, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Gobierno de Canadá, el Gobierno de Japón y el Banco Mundial. La meta fundamental es asegurar que la sociedad civil se dedique a conservar la diversidad biológica.
